Vivir es muy difícil
Instalación de luz
En producción
Esta pieza se apropia de un eslogan publicitario mexicano ampliamente reconocido para interrogar el mandato cultural de la felicidad. Al confrontar la idea de que el valor de la vida se mide a través de una positividad constante, la obra pone en evidencia cómo esta exigencia moldea —y con frecuencia distorsiona— nuestra comprensión de la salud mental.
El neón sitúa la “obligación de ser feliz” como una construcción social que puede silenciar el malestar, la vulnerabilidad y la complejidad psicológica. En lugar de presentar la dificultad como una desviación, la pieza insiste en reconocer el espectro completo de los estados mentales como algo central a la experiencia de estar vivos.
Aquí, la salud mental no se plantea como la búsqueda de una felicidad perpetua, sino como la capacidad de habitar y atravesar la vida en todas sus contradicciones.
This piece appropriates a widely recognized Mexican advertising slogan to interrogate the cultural mandate of happiness. By confronting the idea that life’s value is measured through constant positivity, the work highlights how this demand shapes — and often distorts — our understanding of mental health.
The neon positions the “obligation to be happy” as a social construct that can silence discomfort, vulnerability, and psychological complexity. Instead of portraying hardship as a deviation, the piece insists on acknowledging the full spectrum of mental states as central to the experience of being alive.
Here, mental health is not framed as the pursuit of perpetual happiness, but as the capacity to inhabit and navigate life in all its contradictions.
Ubicación/año: Mexico City Instalación de luz de 8 metros